Foundation
Frase de posicionamiento: ¿puedes describir en una frase lo que haces?
La frase que más vas a necesitar — y de dónde sale.
Ruth Leon-Alarcon · 5 min. de lectura
La pregunta llega siempre. En un encuentro de networking, en una sala de espera, en una cena: ¿y tú a qué te dedicas? Lo que sale de ti en ese momento es tu frase de posicionamiento.
Es la versión que la otra persona va a repetir más adelante.
La frase trabaja cuando tú no estás delante
Una buena frase se transmite. Alguien la escucha una vez y puede repetírsela a otra persona tres días después, sin que tú estés ahí.
Ahí es donde nacen la mayoría de consultas en los negocios dirigidos por sus fundadores: a través de una tercera persona que se acordó de tu frase.
De qué se compone una frase de posicionamiento
Bastan tres componentes: para quién trabajas, qué tarea asumes y qué cambia gracias a eso.
Diseño cocinas para restaurantes pequeños, para que salgan adelante en cada servicio con menos personal.
Dieciséis palabras, tres informaciones, ningún tecnicismo.
Dónde aparece esta frase
Aparece más allá de la conversación. Está en el asunto de tu primer correo a un cliente posible. En la portada, en la primera línea. En tu perfil de LinkedIn, debajo del nombre. En el presupuesto, arriba del todo, antes de las cifras. Y en la cabeza de quien te recomienda.
En todos esos sitios hace falta la misma frase, y eso cuenta desde el momento en que hay más de un lugar hablando de ti. Con una frase definida, la gente recuerda a qué te dedicas.
Una frase corta y clara da seguridad — a ti y a quien te escucha. Suena a alguien que sabe de lo que habla. Y deja espacio: quien tiene interés real pregunta por su cuenta. Los detalles llegan luego en la conversación, que es donde corresponden.
De dónde sale esta frase
La frase está al final de un proceso, y llega casi sola.
Primero se ordena el negocio: qué haces, para quién, de qué manera, con qué fin y qué te diferencia. Cada respuesta quita algo de ruido y deja a la vista lo que de verdad sostiene el proyecto.
Al final la frase ya está ahí. Solo queda reconocerla.
La reacción suele ser la misma: parece tan evidente que cuesta entender por qué no estaba antes. Y con eso termina la búsqueda.
Eso es Foundation.
Cómo notas que la frase funciona
Hay tres señales, y todas llegan de fuera.
Alguien repite tu frase sin que tú intervengas, y la repite más o menos con tus palabras.
Las preguntas cambian. En lugar de «¿y eso qué significa exactamente?» llega «¿y también hacéis X?». Ese es el momento en que alguien ya está comprobando si encajas.
Y las consultas encajan mejor. Menos cantidad, más cerca de lo que quieres hacer. Estas señales aparecen en las primeras semanas de usar la frase, y cuando llegan, la frase ya está lista.
Qué más sostiene esta frase
Es la unidad más pequeña de tu marca. De ella salen el titular de tu portada, tu perfil de LinkedIn, la primera línea de tu presupuesto y la respuesta a la pregunta del principio.
Por eso está al comienzo de cada proyecto, antes que el logo y la web.
Preguntas frecuentes
Lo que más se pregunta.
Catorce preguntas, cinco minutos y un punto de partida para tu frase.